Esta es una de las muchas formas de cocinar las alcachofas. Mi madre, la abuela Carmen, las hacía a menudo cuando yo era pequeña y es como más me gustaban.
Las alcachofas también se pueden comer crudas, eso lo aprendí de más mayor. Se va mordiendo la parte blanca y tierna de cada hoja y cuando ya no quedan hojas, le quitas los pelillos del centro si los tuviera y te comes el corazón de la alcachofa. Es un sabor inconfundible, merece la pena probarlas.
Ingredientes para 4 personas:
- 8 alcachofas
- 400 grs de carne picada de ternera
- 4 dientes de ajos
- Perejil
- 1 huevo
- Pimienta negra molida
- Pan rallado
- 1 cebolla grande
- 1 hoja de laurel
- Vino blanco
- Aceite de oliva
- Azafrán o colorante alimentario
- Sal
- Limón
- Agua
Preparación:
Se les quita a las alcachofas las hojas exteriores y se les corta el pico y el tronco. Con mucho cuidado se va abriendo con las manos el corazón de las alcachofas desde dentro hacia afuera con mucho cuidado (tienden a romperse). Se les quita los pelitos interiores que puedan tener.
A los troncos se les quita la parte exterior dura.
En un cuenco con agua en el cual habremos echado bastante limón, se van echando las alcachofas y los troncos para que no se pongan negros.
Ahora vamos a preparar el relleno. Se une la carne picada con los ajos y el perejil muy picaditos, sal, pimienta, el huevo batido y un poquito de pan rallado. Se mezcla.
Sacamos las alcachofas del agua y las escurrimos. Se hacen unas bolas con la mezcla de carne y se rellenan las alcachofas. Tiene que quedar bien apretadita, pues si no se saldría cuando se cuezan. Se enharinan.
Se cubre el fondo de una cazuela apropiada para que entren las alcachofas. Se fríen ligeramente las alcachofas (vuelta y vuelta). Se sacan y reservan.
Se corta la cebolla en trozos muy pequeños y se echa junto con la hoja de laurel en el aceite que ha quedado en la cazuela, y se fríe a fuego lento hasta que se haga. Se le añade el vino y esperamos hasta que se evapore, momento en el cual se colocan las alcachofas en la cazuela con la carne hacia arriba y también se agregan los troncos. Se les añade agua y el azafrán o colorante. Se tienen a fuego moderado hasta que las alcachofas estén tiernas y se haya formado una salsa espesita debido a la harina. Rectificar de sal.