Anteriormente os di la receta de las "Torrijas a la sevillana", pero recientemente vi en un blog de "Blogs de cocina en Andalucía", al cual pertenezco, unas torrijas completamente diferentes a todas las que conocía hasta ahora.
El porqué me han llamado la atención, porque tienen un ingrediente que me es muy familiar en esta época del año y es el azahar. En Sevilla y muchos de los pueblos de Andalucía en estas fechas nos inunda el olor a azahar de los naranjos de sus calles, y en el pueblo en el cual resido que está en la Vega del Guadalquivir además estoy rodeada de huertos de naranjos. A veces incluso la casa se impregna de perfume a azahar. ¿Cómo no iba a probar estas torrijas?. El resultado buenísimas aunque he hecho una pequeña variante en el enmelado.Felicitaciones a su autor, Diego de
http://diego-gevosrotos.blogspot.com.es/.
Ingredientes:
- 1 paquete de pan de torrijas
- 1 litro de leche entera
- 1 naranja
- 1 rama de canela
- 100 grs de azúcar
- 2 cucharadas soperas de aroma de azahar
- Huevos para rebozar
- Aceite de girasol
Para enmelar:
- 500 grs de miel
- 250 grs de agua
- 250 grs de azúcar
Preparación:
Poner en un cazo la leche, la canela en rama y la cascara de naranja (sin la parte blanca).
Llevar a ebullición y tener unos minutos para que se aromatice.
Apartar, agregar el azúcar y el aroma de azahar, remover. Esperar a que se temple.
Apartar, agregar el azúcar y el aroma de azahar, remover. Esperar a que se temple.
Empapamos las rebanadas y las colocamos en una bandeja a reposar 5 minutos, para que se empapen bien.
Preparamos el enmelado: en una cazo echamos la miel, el agua y el azúcar. Se pone a cocer (sin que hierva) hasta que coja una consistencia intermedia entre miel y agua. Se retira del fuego y se deja enfriar hasta que este templada.
En una sartén ponemos abundante aceite de girasol y calentamos.
Batimos los huevos y le añadimos una poquita de agua para que no haga flecos en el aceite al freír la torrija.
Se pasan las rebanadas por el huevo y se van friendo en el aceite, no debe estar demasiado caliente.
Se fríen despacito.
Cuando están doraditas por los dos lados se sacan y escurren en papel de cocina para que suelten el aceite sobrante.
Se van remojando en la miel y se colocan en una bandeja.
La miel sobrante se le echa por encima a las torrijas.